Dom. Ago 25th, 2019

Asklepios

Revista de crítica y cultura

Escarnio de la hembra tardía

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A otros diste la mies de tu juventud;
vi los carruseles de tu danza orgiástica
desde la más triste distancia monástica,
por tu desaire forzado a la virtud.

Hoy me llamas con toda solicitud,
pero sin aquella belleza fantástica,
que fue tu marca en tu época más clásica,
adivino pronta tu decrepitud.

Mas hoy juego yo en mis propios carruseles
que me compré con mi trabajo en la feria;
mira cómo se invirtieron los papeles.

Por haberme vuelto ya persona seria,
las doncellas para mí ya no son crueles
y me he vuelto el más experto en la materia.

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